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Reemplazo total de cadera

 


¿Cómo me entero si necesito un reemplazo de cadera?


El cirujano ortopédico le hará un reconocimiento médico muy minucioso a su cadera, que incluirá exámenes físicos, análisis de radiografías y estudio de su historial clínico.

El cirujano le pedirá que describa su dolor y le hará preguntas para determinar si usted tiene otros problemas en las articulaciones, y averiguar si ha tenido alguna lesión que le haya podido dañar su cadera actual.  Le pedirán también que indique cómo se ha tratado el dolor, por ejemplo si ha hecho fisioterapia o tomado medicamentos.

El cirujano evaluará la fuerza y amplitud de movimientos de sus articulaciones, observando cómo usted camina y se inclina y notando cualquier problema en su forma de moverse.

Las radiografías proporcionarán a su cirujano imágenes de su articulación de cadera, revelando si ha cambiado de tamaño o de forma, o si hay alguna circunstancia especial que le permita decidir si la cirugía es la mejor opción. Si efectivamente se determina esta alternativa como la más conveniente, las radiografías ayudarán a escoger el tamaño y el ajuste de su nueva cadera.

De acuerdo con los resultados de este examen, el cirujano determinará si usted es candidato para un reemplazo total de cadera. Aunque se practica con mucha frecuencia, el reemplazo total de cadera es una intervención quirúrgica mayor que debe considerarse sólo cuando no quede ninguna otra alternativa de tratamiento. Hay tratamientos más conservadores que usted y su cirujano deben evaluar; por ejemplo, medicamentos orales o inyecciones para el dolor y la inflamación, fisioterapia u otros tipos de cirugía.

La decisión final sobre si le conviene hacerse la cirugía de reemplazo total de cadera dependerá de usted; por lo tanto, es importante que comprenda los riesgos que esta operación acarrea. Hay complicaciones que pueden presentarse durante o después de la cirugía, entre éstas: infección, coágulos sanguíneos, neumonía, dislocación, aflojamiento de las prótesis y daños en los nervios. Su cirujano contestará las preguntas específicas que usted tenga sobre estos riesgos.

 

 

 

¿Qué implica hacerse una cirugía de reemplazo total de cadera?


Antes de la cirugía

Si usted y su cirujano deciden que le conviene hacerse un reemplazo total de cadera, se fijará una fecha para su operación. Podría ser necesario hacer varios preparativos para la cirugía. Por ejemplo, su cirujano podría pedirle que se haga un reconocimiento con su médico de atención primaria. También sería aconsejable terminar cualquier trabajo dental que tenga pendiente, para impedir que los gérmenes presentes en su boca entren en la circulación sanguínea e infecten la articulación. Si lo prefiere o su cirujano lo considera prudente, puede donar su propia sangre de antemano para reducir la posibilidad de que su cuerpo reaccione negativamente a la transfusión.

 

Durante la cirugía

El día de la cirugía le insertarán una sonda intravenosa en el brazo, para administrarle los medicamentos y líquidos necesarios durante la operación. Luego lo llevarán al quirófano y le pondrán anestesia.

La operación suele tardar entre dos y cuatro horas; la duración exacta depende de la gravedad de la artritis de su cadera. En el quirófano le insertarán un catéter urinario, que le dejarán implantado por uno o dos días. Le pondrán medias de compresión y manguitos neumáticos en ambas piernas.

El procedimiento se realiza a través de una incisión practicada sobre el costado de la cadera. Se corta el extremo esférico del fémur (el hueso del muslo) y en su lugar se inserta la nueva esfera metálica y el vástago, que luego se estabilizan con o sin cemento. Se alisa la superficie dañada de la cavidad natural en preparación para la inserción de la cavidad artificial, luego se une la esfera con la cavidad. Cuando esté satisfecho con el ajuste y la función de la prótesis, el cirujano cierra la incisión y la cubre con apósitos. Le dejarán unos pequeños tubos de drenaje que salen de la cadera, para drenar el líquido procedente de la herida.

 

Después de la cirugía

Lo trasladarán a la sala de recuperación; a medida que pasan los efectos de la anestesia, usted irá recuperando el conocimiento poco a poco. Lo acompañará una enfermera, que podría pedirle que tosa o respire hondo para ayudar a despejar los pulmones. Le administrarán calmantes para el dolor, y tendrá una cuña de espuma o almohadas entre las piernas para ayudar a mantener su nueva cadera en posición. Cuando haya despertado del todo, lo trasladan a su habitación del hospital.

 

 

¿Qué puedo esperar después de la cirugía?


Cuando esté de vuelta en la habitación del hospital, usted iniciará un programa suave de rehabilitación para ayudar a fortalecer los músculos que rodean a su nueva cadera y recuperar la amplitud de movimientos. El día de la operación, tal vez le pidan que se siente en el borde de la cama y deje colgar los pies; también aprenderá lo que debe hacer para protegerse la nueva cadera mientras realiza sus actividades cotidianas.

Lo antes posible (generalmente en las 24 horas subsiguientes), su fisioterapeuta le ayudará a comenzar a caminar dando unos pocos pasos a la vez. A medida que va sanando, usted progresará de caminar con andador, a usar muletas y por último a caminar con bastón. Antes de que le den de alta, un terapeuta ocupacional le enseñará cómo realizar sus actividades cotidianas en casa ahora que tiene una nueva cadera. Por ejemplo, le instruirán cómo ir al baño, vestirse, sentarse y ponerse de pie, recoger objetos y realizar muchas otras actividades.

Después de unos dos a cuatro días, o cuando su cirujano decida que usted ha recuperado lo suficiente, le darán de alta. Tal vez lo trasladen a un centro de enfermería por unos cuantos días más, si su cirujano lo ordena. Al regresar a su casa, tendrá que seguir tomando sus medicamentos habituales y hacer los ejercicios que le haya ordenado su cirujano o fisioterapeuta. Caminar, mantenerse activo y practicar el ejercicio necesario son las maneras más rápidas de recuperarse por completo. Seis semanas después, usted volverá a verse con su cirujano en el hospital  para que evalúe el progreso de recuperación.

En la mayoría de los casos, una operación exitosa de reemplazo total de cadera le aliviará el dolor y la rigidez, y le permitirá reanudar muchas de sus actividades diarias normales. Pero incluso después de haberse recuperado por completo de la cirugía, seguirá teniendo algunas restricciones. En las actividades diarias normales no se incluyen los deportes de contacto ni los movimientos que esfuerzan demasiado sus caderas. Aunque es posible sustituir su cadera artificial, el segundo implante podría ser menos eficaz e impondrá aún más limitaciones en las actividades que puede realizar. Se recomienda que dirija a su cirujano todas las preguntas que tenga sobre su caso personal.

 

 

¿Por qué me duele la cadera?


En una cadera sana y normal, los movimientos de inclinarse enderezarse o girar son absorbidos por el cartílago; este tejido elástico permite a la esfera (el extremo del fémur) deslizarse libremente dentro de la cavidad, sin producir dolores. Sin embargo, el cartílago puede desgastarse o lesionarse con el tiempo, lo cual causa que los huesos hagan fricción y se restrieguen entre sí. Este desgaste es responsable de gran parte del dolor y la rigidez que los pacientes sienten.

Aunque se tiende a asociar el dolor articular con una lesión o fractura de la cadera, otros factores que causan daños a esta articulación incluyen la desintegración del cartílago (osteoartritis), la inflamación y rigidez de los cartílagos (artritis reumatoide o gota) y la degradación del hueso debido al uso prolongado de alcohol y esteroides (necrosis).

 

 

¿En qué consiste el reemplazo total de cadera?


En una cirugía de reemplazo total de cadera, las partes dolorosas y dañadas de la articulación son reemplazadas por una prótesis (un dispositivo artificial utilizado para suplantar o complementar la cadera). La prótesis tiene tres componentes: una cavidad, una esfera y un vástago. La capa exterior de la cavidad suele ser de metal, y la capa interior es de plástico; también hay cavidades completamente plásticas. Cuando la esfera metálica se inserta en la cavidad, la nueva cadera permite moverse con facilidad, prácticamente sin fricción.

 

Este folleto está destinado a proporcionar una descripción general de la cirugía de reemplazo total de rodilla, y no pretende promocionar este tipo de intervención ni instruir sobre los preparativos preoperatorios o el proceso de recuperación postoperatoria.